En
el templo parroquial, junto al presbiterio, hayamos este cuadro de la
advocación de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, que lleva en la Parroquia
desde sus inicios (antes estaba en la zona de las aulas).
El carisma eclesial que representa es de preocupación por las necesidades
materiales y espirituales de las personas; ofrecer un compromiso pastoral,
comunicando que Dios siempre responde con amor y misericordia (manifestado en
el Corazón de Cristo Jesús); promover un espíritu misionero para el mundo.
La denominación de Nuestra Señora del Sagrado Corazón se representa con María,
que tiene en brazos a su Hijo, sosteniendo su Corazón. Jesús, a su vez, señala
con una de sus manos su Corazón y, con la otra, nos refiere a su Madre. Lo
esencial que implica es el poder de María sobre el Corazón de su divino Hijo y,
como poderosa intercesora, también recibe el título de "Abogada de las
causas difíciles y desesperadas".
Su día es el último sábado del mes de mayo. En este caso, hoy 30 de mayo de
2020.
Oración del “Acordaos” a Nuestra Señora
del Sagrado Corazón:
ACORDAOS, ¡oh, Nuestra Señora del Sagrado
Corazón!, del inefable poder que vuestro Hijo divino os ha dado sobre su
Corazón adorable. Llenos de confianza en vuestros merecimientos, acudimos a
implorar vuestra protección. ¡Oh celeste Tesorera del Corazón de Jesús, de ese
Corazón que es el manantial inagotable de todas las gracias, y el que podéis
abrir a vuestro gusto para derramar sobre los hombres todos los tesoros de amor
y de misericordia, de luz y de salvación que encierra! Concedednos, os lo suplicamos,
los favores que solicitamos… (pídase
la gracia que se desee alcanzar).
No, no podemos recibir de Vos desaire
alguno, y puesto que sois nuestra Madre, ¡oh Nuestra Señora del Sagrado
Corazón!, acoged favorablemente nuestros ruegos y dignaos atenderlos. ¡Así sea!
¡Nuestra Señora del Sagrado Corazón, ruega
por nosotros! (tres veces).